¿...Y si el Diablo se ha vuelto a enamorar de una mujer, igual que ya lo hubo hecho en la Biblia?

¿...Y si Jesucristo fracasó, tal y como asegura sin desaliento el Diablo, empeñado aún en no querer perdonar a Dios su soberbia?

¿...Es definitivo e irreversible ir al Cielo, o puede no serlo, igual que cuando expulsaron al Diablo del mismo Cielo al que pretendemos llegar?

¿...Qué se puede decir con más certeza: que Dios desde el palco de la algolagnia es el mirón pasivo de todos y de cada uno de nuestros pecados, o que el Diablo haya sido instigador de los mismos?

Si usted ya es feliz gracias a su sólida formación católica, no se preocupe de pensar en estas cosas y no lea este libro.




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