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Esta página pretende ser una clasificación de las más divertidas anécdotas que os hayan sucedido al montar vuestras bicicletas. No importa si os han ocurrido a vosotros o a algún amigo vuestro.
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Gracias por adelantado por vuestra colaboración.
(Al final de cada mes, sortearemos entre las anécdotas recibidas un jamón virtual).

CATEGORIAS: [Viajes] [Comida] [Gente] [Chicas] [Otras]













Viajes

Francisco Cortés. Córdoba (España)
Tras unos cuantos kms. de ruta, Fran y su archiconocido grupo club MTB La Culona llegaban a un puerto entre Plasencia y Mérida, cuando les pilló la noche, el frío y una terrible tormenta. Nos cuentan lo siguiente:
El siguiente pueblo después del puerto era nuestro destino para la dormida. A tan solo 2 km de donde estabamos pero bajando por la nacional que en esa zona no tiene ni arcen, de noche, lloviendo y con mogollon de camiones, con lo cual la opcion de bajar al pueblo aunque estuviera tan cerca fue desechada. Otra opcion era ir por una carretera local hasta un monasterio a 8 km, pero el relativo trafico de la carreterucha, la distancia y el no saber si nos acogerian los monjes tambien hizo desestimarla. De montar la tienda en el puerto ni pensarlo porque a pesar de estar en alto con lo que habia llovido y seguia lloviendo el suelo estaba con 2 dedos de agua, asi que nos dispusimos a pedir alojamiento a los locales del puerto. Primero nos acercamos a los dos restaurantes que habia y nos dijeron que nanay, que no tenian nada para dejarnos para dormir, asi tras una breve disputa interna me toco a mi y a una de las chicas que venia con nosotros entrar en el otro local del puerto: un Puticlub!!
Os podeis imaginar nuestras pintas despues de un dia entero de lluvia. Calados de agua hasta arriba, muertos de frio (por la espera en el puerto para decidir a donde tirabamos), llenos de barro, y por supuesto con el culotte, el caso y el chubasquero y guantes. Pues de esta guisa entramos en el puticlub y justo tras la puerta, tres chicas-de-polvo-previo-pago con sus minifaldas y traje negro fumando se nos quedaron mirando boquiabiertas, despues toda la barra, infectada por cierto de garrulos calentorros. Me aproximo hasta la barra y le hago una seña al camarerorrr!!, jarl! para que se acerque, tras una duda inicial se viene para mi y le pido que si nos podia dejar algun local para dormir, una cochera, un almacen, cualquier cosa con techo y suelo seco aunque no tuviera paredes, el camarero to' flipao va y me suelta: lo siento, no tengo nada, no se si os habeis dado cuenta que esto es un...hotel!! JUA, JUA, JUA un hotel, vaya guasa la del tio.
Por cierto tentados estuvimos de poner a "trabajar" a nuestras dos "bikeras" para pagarnos una dormida confortable en el "hotel".

Ernesto Bailén. Huesca (España)
Van el y sus amigos a pasar dos días en un refugio de montaña y a andar en bici de lo lindo, y al llegar se dan cuenta que se habían dejado la bolsa con las zapatillas de pedales automáticos y no había un dios que andase sobre la bici. Excursión abortada y vuelta a la ciudad. Ay madre qué cabeza!

Francisco Cortés. Córdoba (España)
Junto con otros excursionistas se fueron a Los Pirineos a marcarse unas rutas. Hicieron dos grupos: uno de trekies y otro de bikers que cargaron con las mochilas. Después de cargar con todo hacia arriba se perdieron en los montes. Oscurecía y empezaron a hacerse caquita hasta que vieron un grupo de boy-scouts franceses. Al preguntarles que cómo habían decidido cruzar la frontera por esos montes, éstos les dijeron que eran ellos los que habían pasado a Francia. Así que acamparon junto al camino y sin comida pues era la única mochila que se habían llevado los otros. Por la mañana fueron encontrados por un grupo de holandeses que les indicaron cómo volver al Ibon donde se encontraban sus amigos. Llegaron sanos y salvos solo que andando y con las bicis desmontadas.















Comida

Pedro. Ezcaray (España)
Un grupo de gente de Ezcaray andabamos en bici los fines de semana y llevabamos un coche de apoyo que salía un par de horas mas tarde llevando el almuerzo. Este no consistía en productos energéticos tan de moda hoy en día. Se componía de buen jamón, buenos embutidos y como no, buen vino de Rioja. Un día llegando a Lugar del Rio, sitio que nombras en tus rutas y que era el lugar elegido para el "avituallamiento" el cocinero mayor, mientras llegaban los ciclistas, abrió el paquete donde estaba la panceta para asar y el salchichón y jamon. Cual fue su sorpresa al ver que lo que tenía en el paquete eran piezas de pollo (alas, muslos etc.) Su cara fué un poema, pero lo que dijo nos hizo reir durante días a todos: "la cara que pondrá mi mujer cuando vaya ha hacer la paella y busque el paquete con el pollo". De éstas y otras que quizá algun día te cuente, salió el nombre del grupo "LOS TRIPOTURISTAS".

Javier Carmona. Lardero (España)
Iban él y su gente a hacer una excursión de lo más guapo, (precisamente la de Canales-Los infiernos que os relato en las
rutas) pensando comprar algo de pan para la comida en un pueblo al principio del recorrido. En Canales les dijeron que el pan lo repartía en furgón el único panadero del paraje, que tenía la tienda en Huerta de Arriba. Después de la subida de Canales, hay dos pueblos: Huerta de Arriba y Huerta de Abajo. Llegados a H.Arriba ninguno recordaba en cuál de los dos pueblos debían comprar el pan. Como H.Arriba es viejo, pequeño y no vieron ningún comercio se fueron a H.Abajo. Allí, aunque el pueblo es más moderno, les dijeron por supuesto que no había pan. Así que nuestros muchachos subieron como cabrones a H.Arriba de nuevo, para volver a H.Abajo una vez más (principio de la pista y encima cabreados porque les clavaron). En total 30Km sólo para comprar el pan y la excursión sin empezar. Jur, jur!!















Gente rara

Cristina Nnui. Madrid (España)
Escena 1: (Colombina y Pierrot andando en bici con las alforjas, empieza a oscurecer)
Col: Falta mucho?
Pie: apenas 10 kilometros, quieres que te lleve algo? Estas cansada?
Col: No, no! Sigamos.
(Esta escena se repite exponencialmente hasta que faltan 4 kilometros; pongamos que son 37 escenas mas. Por supuesto se representaran todas ellas cambiando el numero de kilometros que responde Pierrot (se admitiran decimales y algo en el decorado).
Escena 38: (A oscuras)
Col: Cuanto falta?
Pie: Ya solo 4 kilometros, pero son todo cuesta arriba.
Col: Puf! Y ya no veo ni torta! (Se oye un batacazo)
Pie: Que ha pasado?
Col: Me he empotrado contra un arbol
Pie: No podemos seguir asi, sin luz... Nos acercaremos a aquella casa a ver si nos dejan una linterna
Escena 39: (Vecino se va acercando desde dentro: Au clair de la lune, mon ami Pierrot...)
Pie: je n'ai pas de plume...
Vecino: (portazo)
Col: Buaaaaaa.... que vamos a hacer?
Pie: No te preocupes, retrocederemos unos kilometros hasta un camping que vi.
Escena 44: (Pierrot y Colombina han llegado al camping e intentan hacerse entender por François)
Pie: Deux personnes, pas de tente
Col: ¿Que le estas diciendo?
Pie: Que no tenemos tienda, a ver si nos sale mas barato.
Col: Pero si tenemos el techo!
Pie: shhhhttttt! Calla!
François: techo? Partie de la tente? Alors tropecients francs!
Pie: Maldicion! Y encima es imposible utilizar el techo solo, tendremos que dormir a la belle etoile.
Col: Empieza a chispear!
Escena 45: (Colombina y Pierrot se instalan debajo de los lavabos en el W.C. Siguen discutiendo toda la noche hasta que amanece y se ponen en marcha otra vez. A la mañana siguiente llegando a Larrau, punto de reunion con el resto de la troupe. Entran en el camping y ven la siguiente cutrez: lo de dentro de una canadiense esta agarrao por arriba a una rama con un lazo de zapato y de su abertura asoman un par de pares de pieses)
Col: Ves que bien se las han arreglao ellos?
(a partir de esta anécdota dejé de hacerme responsable de lo publicado e intentar pulirlo un poco. De aquí en adelante las anécdotas serán transcritas tal cual las enviéis.)

John Nobel. Brighton (Inglaterra)
John y sus amigos habían quedado para dar una vuelta en bici por Worthing y sus alrededores. Alex (un colega que se acababa de comprar la bici) se unió al grupo para probar la mountain. A los cinco minutos, Alex tropezó con una piedra y estuvo en un tris de caerse. A la mitad del recorrido llegaron a un pueblo y tuvieron que pasar por una calle estrecha. Iban bastante rápido y Alex encabezaba el grupo. Justo al final de la calle Alex frenó bruscamente y sin avisar (según él, por si acaso venía gente). Brian (que iba el segundo) chocó con él y salió despedido por encima de la bici. John, que iba después, se cayó encima de Alex. Rebeca cayó encima de John. Cuando todos se iban ya para casa Alex tuvo un último regalo: avanzaba deprisa detrás de John y al llegar a un cruce en el que éste se proponía seguir de frente, Alex le adelantó por la derecha pensando que iban a girar a la izquierda y le enganchó la maneta del freno izquierdo con la la bici de John. Siguieron a trompicones unos metros hasta que se empotraron contra un coche y John se rompió la clavícula.
¡No os crucéis con Alex!















Chicas

Carmelo. Zaragoza (España)
Volvía el amigo Carmelo de hacer una ruta por los alrededores de Zaragoza, cuando se encuentra con una tía buenísima que caminaba hacia Zaragoza arrastrando su bici, pues había pinchado la rueda trasera. Carmelo (pensando que se trataba de un regalo divino) pensó: "Tate, que esta es la mía. Ahora saco mis desmontadores, mis parches y mi pegamento y le arreglo el pinchazo en un pis pas." Respira hondo, se acerca y le pregunta si necesita ayuda. La joven resulta ser una holandesa que había venido a nuestro país a aprender castellano, y a Carmelo, sin querer, se le cruza por la mente la frase "Jo, qué suerte la mía." Nada más lejos de la realidad. Presto como el rayo le desmonta la rueda, saca la cámara pinchada y echa la mano a los parches y disolución para comprobar desilusionado que están más pasados que Carracuca y no sirven para nada. Para colmo el pegamento se había evaporado.
Muy macho!

Mauricio Barrios. San Sebastián (España)
Mauricio dice que estaba en una concentración con montones de bikers cuando en la salida, vió una chica preciosa. Decidió seguirla e ir con ella durante el resto de la etapa. Aunque la chica pertenecía a un club y estaba bien entrenada consiguió ganarle en la subida. Pero en la bajada todo fue muy diferente. A pesar de que la niña era bajita bajaba como una cabra. Mauricio no quería perderla así que se tiró a su máxima velocidad. Los dos iban rapidísimo y al llegar a una curva en una pista muy pedregosa la chica, que iba delante, se salió y se fue contra unos arbustos. Mauricio no le tenía miedo a la curva y en una mezcla de testosterona y orgullo masculino lo intentó pero acabó a los pies de la chica botando sobre las piedras todo magullado y lleno de cortes.
Eso sí que es perseguir tías y dejarse la piel en el intento.















Otras

Alfonso Moreno. Logroño (España)
Verano. Las nueve y media de la mañana. Servidor en la cama. Como debe ser. Suena el teléfono. Es el Scarzia. "Vamos a dar una vuelta Fioncho". Bueeeeeeeno. Salimos hacia el monte El Corvo, cerca de Logroño. Subimos hasta la mitad (lo cual tiene su mérito) y nos tiramos pista abajo riéndonos de las piedras... En eso que una de las piedras se mosquea y así como quien no quiere la cosa me revienta la rueda trasera. Vale. No hay problema. Paro al Scarzia. "Scarzia que he pinchado". Saco los desmontadores, pin pan pin pan sacamos la cámara reventada ponemos la de repuesto y empezamos a hinchar. 4 minutos después seguimos hinchando por turnos y llegamos a la brillante conclusión de que hay algo que va mal. Como hace más de 4 años que no pincho y la cámara lleva encerrada tanto tiempo en la bolsita del sillín, pues está más pasada que Carracuca.
- ¿Llevas cámara de repuesto?
- No
- ¿Y eso?
- Nunca pincho
- Yo tampoco acostumbro a hacerlo
- ¿Quién iba a pensar que tu cámara de repuesto iba a estar jodida?
- Pues hala, tira hacia la carretera a ver si llegamos a una gasolinera e intentamos hincharla algo para llegar más o menos a casa.
Andamos un par de kilómetros por la pista de piedras. Yo con la llanta, claro. Llegamos a la carretera. Hay una cuesta. Hacia arriba. En bici todas las cuestas son hacia arriba.
- Vamos a tratar de hincharla un poco porque si no no subes. - me dice Scarzia.
- Sí, tienes razón.
Me apeo de la burra. PON. FIIIUUUU. CRASH.
- ¿Has oído CRASH?
El velocímetro al suelo. El cristal rajado.
- ME CAGÜEN TODOOOOOOO !!!
Cojo CON FURIA la bomba y empiezo a darle caña al brazo mientras mi compañero sujeta la bici que se mueve compulsivamente por los meneos que le meto a la bomba... TAPLANKK. La bomba salta en dos pedazos. La mando a la puta Conchinchina. Scarzia empieza a descojonarse de la risa y acaba contagiándome. Total que nos volvimos a casa tras 12 Km penosos. Me pasé la tarde poniendo parches y diciéndome a mí mismo que no volvería a cojer la bici en una temporada... Al día siguiente me cargué la horquilla subiendo una cuesta y sólo me dí cuenta cuando bajaba a 70 por la carretera ("Esto suena un tanto sospechoso...") Os podéis imaginar.

José Francisco Perán. Murcia (España)
Miércoles Y el dia en que me pique....es que me compro una mountain bike ¡Qué bonita es mi mountain bike! Está nuevecita, y va de maravilla. Lleva de todo: faros, cuenta-vueltas, elastómeros, grip-shift.... una pasada! Vamos a probarla. Me subo por la izquierda, y cuando intento enganchar los calapiés ¡Zas! Zarpazo al suelo cayendo por la derecha. Menos mal que no me ve nadie. Domingo Son las seis de la mañana y hasta las nueve no salimos y yo sin pegar un ojo. ¡Ea! pues me levanto y aprovecho el tiempo para darle un repaso a la bike. Frenos, presión, cambios, ¡2 lts. de agua!. Las siete, me quedan dos horas para estrenarla. Desayuno y preparo la ropa. Me falta algo de fruta para el camino. Las ocho...y cuarto...y media ¡¡Riiiinnng, Riiinnng!! Teléfono. Pienso: "Esto es para confirmar que hoy salimos". Oigo: "Oye, que la cría me ha estado dando el follón toda la noche, llorando sin parar, y encima ha estado lloviendo y no tenemos ganas de salir" Decepción. CABREO: ¡Y para esto estoy yo en pie desde las seis!. Además con el monte mojado es más divertido. Bueno vale, pero esta tarde nos damos una vueltecita. Me acuesto, pero no duermo. Las cuatro y media de la tarde. Téléfono. "Bueno, qué?, vamos?" (Anda es verdad, si quedamos para esta tarde) "Si, si, claro, me visto -por segunda vez hoy- y salimos". Ya en marcha "¿Donde vamos?" "Por aquí cerca... síguenos". Los sigo... 20 minutos. Dos mareos por acumulación de lactato en la sangre. Normal, llevo 14 años sin hacer ejercicio "Bueno... mira, nos volvemos y ya saldremos en otra ocasión". Hay que entrenar un poco antes de salir. Domingo Tras haber dado unas vueltas por el campus universitario abordo la primera salida "en serio". Todo bien, pero en una bajada se me pierde el piloto trasero ¿A quién se le ocurre salir con los pilotos de dia? 1380 ptas. para otro piloto. Martes. Dando vueltas por el campus, se me cae el cuenta-vueltas, junto a un ramblizo y es de noche. 1500 Ptas más. Miércoles 800 Ptas. porque me olvido el bidón en un descanso por el campus. ¡Sale algo carillo esto de la mountain! Jueves. Otra vez el piloto, pero en esta ocasión puedo recuperarlo y pegarlo con éxito. ¡Al cuadro,para que no se caiga! Sábado No se me pierde nada porque no salgo a ningún sitio, pero mi sobrino se cae de la bici en la casa del campo y va a parar a una acequia, llegando con un pepino en la cabeza de los de no te menees. Mal asunto. Llevo una semana llena de "incidencias" y mañana salimos. No soy supersticioso, pero todo apunta a una caída mañana en el monte. Bueno, ¡pero si no soy supersticioso! Nada, nada, mañana salgo. O quizá no? Domingo. Si, salgo. Vaya que si salgo. Todo bien, consigo coronar la cima.... 30 minutos después que mi compañero, pero el caso es que llego y aún no me he caído. Bajamos.. lo dejo atrás... sigo bajando. Todo bien. Llegamos al punto de encuentro para regresar. Seguimos bajando y al salir de una curva él gira a la izquierda de improviso. "¡Antonioooo!" Mientras freno voy pensando: "que te lo comes, que te lo comes" "la rueda de Antonio, que te la comes, que te..." !!!ZAAAAS¡¡¡ La bike por un lado y yo por el otro. Golpe en la rodilla, la cadera, el hombro y la cabeza. La verdad que el casco es bueno. Y la verdad que cuando naces para martillo, del cielo te caen los clavos. A lo largo de la semana lo único que no se había "soltado" de la bike era...... ¡¡¡YO MISMO!!!

Héctor Palacios. Logroño (España)
Héctor nos habla de su primera salida en bici. Al subir, sin problemas, pero al bajar se puso a seguir a un biker "El Picha", loco de las bajadas, sin saber esto último, y pensó que todo el mundo estaba bajando a la misma velocidad que ellos dos.
Ni se dio cuenta a la caña que bajaba, pues nunca antes se había tirado por una pista pedregosa. Por supuesto acabó comiéndose el suelo (la cabeza primero) y abollando el casco nuevo además de quedar inconsciente durante un par de minutos. Manda huevos!



















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