BÓVEDAS ROMÁNICAS
La bóveda es un elemento constructivo semicilíndrico que soporta el peso de la cubierta, generalmente realizada en piedra. Podría decirse que se trata de una sucesión de arcos de medio punto
La bóveda más utilizada en el románico es la llamada bóveda de cañón.
El uso de esta bóveda semicilíndrica resuelve un problema como el de evitar los incendios, pero añade otro para los constructores de templos y monasterios: el arco de medio punto, empleado en la construcción ejerce una gran presión o empuje sobre los muros, llegando a agrietarlos o derrumbarlos.
Para solucionar este problema recurrieron a diversos procedimientos, añadiendo a sus edificaciones:
- Gruesos contrafuertes adosados al muro por el exterior.
- Entre dos arcos de medio punto colocaron otros arcos intermedios, adosados a la bóveda, llamados arcos fajones.
- Aristas transversales encontradas en un punto central. La bóveda se convierte en una sucesión de bóvedas de cañon que se intersectan. Por eso recibe el nombre de bóveda de arista.
Otra bóveda utilizada en el románico es la bóveda de cuarto de esfera, utilizada en los ábsides, y que frecuentemente es un elemento utilizado para la decoración interior (pintura).